
El Recinto Modernista de Sant Pau descubre ser dueño de una pinacoteca barroca que, restaurada, exhibirá a partir de otoño
La X del mapa del tesoro no estaba muy lejos. El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, que este 2026 cumple nada menos que 625 años, ha descubierto que es pose...
La X del mapa del tesoro no estaba muy lejos. El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, que este 2026 cumple nada menos que 625 años, ha descubierto que es poseedor de una, aunque corta, muy valiosa colección de arte barroco catalán. Son 11 pinturas y una escultura. Algunas dormían en el depósito histórico. Otras, de tanto ser vistas, pasaban casi inadvertidas en salas de reuniones, como El sueño de san José, de Antoni Viladomat, o en el patio de la Escola d’Infermeria, durante años bajo la mirada de Pau Ferran, tal cual lo retrató en 1687 Pasqual Ballón Savall. La X estaba en casa. El hallazgo, si así se le puede llamar, está siendo objeto desde hace semanas de un paciente trabajo de restauración a manos de dos profesionales de este oficio, David Silvestre e Irene Panadés, con el propósito de que a partir de otoño tres salas del antiguo recinto modernista se conviertan en una suerte de nuevo museo del barroco, la corriente artística maldita en Barcelona, a poco que se recapitula su historia.