
¿Leer nos volverá mejores?, por Gonzalo Torné
¿Leer nos vuelve buenas personas? El debate, uno de los favoritos de la prensa cultural, regresa de manera recurrente, y nunca deja de sorprenderme la virulencia con la qu...
¿Leer nos vuelve buenas personas? El debate, uno de los favoritos de la prensa cultural, regresa de manera recurrente, y nunca deja de sorprenderme la virulencia con la que se niega la posibilidad de que la lectura contribuya a volvernos más buenos. La enérgica oposición suele avanzar por dos vías paralelas: por un lado se trata de señalar diversas figuras históricas nefastas (es de suponer que con conocidos personales y anónimos en la cabeza) que eran reconocidos lectores; y por otra (la conocida como paradoja de mi tío Blas) mencionar a un familiar que pese a ser muy buena persona, apenas tuvo acceso a los libros ni posibilidad de cultivar la afición a la lectura. ¿Es que vamos también a convertir la bondad en un privilegio intelectual, vamos a vetar su acceso a las personas sencillas, a tantos trabajadores que no disfrutado del tiempo necesario para dedicarse a un lujo como la lectura?